diumenge, 17 de juliol del 2011

Un cuento chino (2011)


‘Un argentino y un chino unidos por una vaca que cayó del cielo’, así reza el cartel de esta divertida comedia, y aunque a primera vista pueda parecer el anuncio de una loca historia sin pies ni cabeza, esta producción hispano argentina tiene toda la cordura necesaria para divertir y sensibilizar a partes iguales.


Un desgraciado accidente hará que Jun abandone su China natal para buscar en Argentina al único miembro de su familia con el que poder empezar una nueva vida. Será allí, donde la casualidad le lleve hasta Roberto, un hombre tranquilo y algo huraño, dueño de una ferretería en Buenos Aires y amante de su soledad y monotonía. Las circunstancias y la bondad y generosidad de Roberto harán de ellos una nueva versión de la extraña pareja, con la incomoda peculiaridad que comporta la falta de comunicación, pues Jun no habla una palabra de español, y a Roberto le sucede lo mismo con el mandarin. 

En sus días juntos se sucederán las situaciones más cómicas, pero sin dejar de lado la dificultad que ha instalado en sus vidas la nueva situación, así como la desesperación de no lograr solucionar el conflicto que les ha unido.



Una vez más, Ricardo Darín realiza una gran interpretación, dejando otro de sus personajes entrañables, tarea para el que parece tener un don. Sobre él recae el mayor peso de la película, pero el actor, acostumbrado a ese tipo de papeles tragicómicos, parece sentirse realmente cómodo con tal responsabilidad. A su lado se encuentra el actor chino Huang Sheng Huang, que a base de una gran expresividad y en ocasiones por falta de ella, consigue transmitir lo que el idioma no le permite. También cabe destacar a Muriel Santa Ana, desconocida fuera de Argentina donde ha cosechado grandes éxitos televisivos.

‘Un cuento chino’ es el tercer largometraje de Sebastián Borensztein y el que hasta la fecha ha tenido mayor repercusión. El director que también ha basado principalmente su carrera en la televisión argentina, nos habla en esta historia llena de casualidades, de la solidaridad y del amor, de la dificultad de algunos y de las extrañas manías de todos.

 
Esta cinta sin grandes pretensiones, de cercanos personajes y vidas cotidianas, es a mi entender una muy buena alternativa a la comedia hollywoodiense que tan presente está hoy en las salas, pero que amenudo carece de la sensibilidad y el contenido del que sí puede presumir ‘Un cuento chino’.
 
Web oficial: http://www.uncuentochino.com.ar/

diumenge, 12 de juny del 2011

Midnight in Paris (2011)


La cinematográfica cita anual con Allan Stewart Konigsberg, más conocido por todos como Woody Allen, es para muchos una de esas visitas obligadas a la sala de cine, y es que el director neoyorquino se ha creado un gran número de fieles y entregados seguidores.

 
Después de una larga filmografía en la que deja clara la admiración por su ciudad natal, Woody rindió un peculiar homenaje a Barcelona, otra de sus urbes predilectas, en la agridulce ‘Vicky, Cristina, Barcelona’. Más tarde se dirigió a Londres para ofrecer tres obras de alto nivel, donde sobresale la excelente ‘Match Point’, y aunque en 1996 ya rodó la magnífica ‘Todos dicen I love you’ en París, es ahora con ‘Midnight in París’ cuando declara todo su amor a la capital francesa, y lo hace sin tapujos y de la manera más romántica posible.

Una vez más, el director juega con esos elementos que tanto domina y que tan buen resultado le han dado. La infidelidad, las dudas existenciales, el gran peso de la cultura en nuestras vidas, se mezclan por enésima vez con personajes de alto poder adquisitivo en los entornos más bellos posibles. A simple vista puede parecer que la nueva propuesta del Sr. Allen es más de lo mismo, y aunque así fuera, en su caso no debe entenderse como algo negativo, pero en esta ocasión la alta originalidad de la historia, algo de lo que su filmografía puede presumir, llega a un nivel imposible para la mayoría, y sobretodo las grandes dosis de fantasía, como también ya sucediera en cintas como ‘Scoop’ o ‘La rosa púrpura del Cairo’, dan gran riqueza al largometraje.



La historia se centra en un escritor norteamericano, interpretado de manera sobresaliente por Owen Wilson, que acompañado por su futura esposa y los padres de esta, se encuentra de vacaciones en Paris. Su carácter romántico y el desencanto con la vida y el mundo que le rodean, harán que sienta por la capital francesa un enamoramiento superior al que siente por su atractiva pareja. En una de tantas noches de lujo parisino, con el que el protagonista se siente algo incómodo, conocerá a unos personajes sorprendentes pero muy familiares, que en un viaje temporal le acercarán a su sueño de vivir en lo que considera la época dorada para todo escritor.

Desinteresado totalmente por su chica y los preparativos de boda que tanto aborrece, sentirá que su lugar está en París, donde su creatividad literaria explota, y donde sus mejores sueños parecen hacerse realidad. Además, aprenderá una lección sobre la vida que le será de gran ayuda.

Con un reparto repleto de estrellas que van desde Adrien Brody a Kathy Bates, pasando por una encantadora y dulce Marion Cotillard, la película hace un divertidísimo repaso por algunos de los artistas más importantes de la primera mitad del siglo XX. Acompañados en todo momento por la maravillosa música de Cole Porter, y con un guión brillante lleno de situaciones cómicas, la película resulta para el espectador de lo más atractiva, a pesar de algunas escenas algo forzadas, como en la que la pareja pierde un anillo, pero que en ningún caso consiguen ensombrecer en absoluto el magnífico resultado final de la cinta.


Después de una larga lista de películas con destacables títulos como ‘Annie Hall’, ‘Manhattan’, ‘Poderosa Afrodita’ o ‘Desmontando a Harry’ por citar algunas, a principios de este siglo aparecieron las dudas entre los fans del director por las flojas ‘Final Made in Hollywood’ o ‘Todo lo demás’, pero parece que cumplir los setenta le sentó bien al cineasta, y su mejoría cinematográfica se culmina con esta ‘Midnight en París’, que ha vuelto a poner de acuerdo a público y crítica en los elogios hacia el director.

Es esta una película que contentará a los seguidores de siempre del cine de Allen, sobretodo a los que prefieren su vertiente más cómica, pero además volverá a sumar adeptos a este amplio club, consiguiendo así que la mayoría ya estemos esperando con entusiasmo el estreno de lo que será su nuevo proyecto, ‘Bop Decameron’.


Web oficial:  http://www.midnightinparislapelicula.com/

dilluns, 23 de maig del 2011

El último verano de la boyita (2009)


La adolescencia puede resultar en muchos casos la época más maravillosa de la vida, a pesar de no tener en el momento plena conciencia de ello, pero al mismo tiempo suele estar llena de confusión, dudas y temores.


Basando esta historia en unos personajes que se hallan cerca de esa etapa, la directora y guionista argentina Julia Solomonoff rodó en 2009 esta joya del actual cine latinoamericano, con la que consiguió gran cantidad de premios por festivales de todo el continente.

Realizando también Solomonoff funciones de dirección de fotografía consigue llenar el film de preciosas y bucólicas escenas campestres, desde las que nos acerca el encuentro entre Jorgelina y Mario, dos preadolescentes de origen muy dispar y de diferentes caracteres pero que no tardarán en iniciar una bonita y sincera relación de amistad. Él se encuentra en su casa, donde trabaja con sus padres a pesar de su corta edad, mientras que la joven está temporalmente de vacaciones, con su comprensivo y amistoso padre. Al poco tiempo la extrovertida Jorgelina inyectará algo de aire juvenil a la difícil vida de Mario, con lo que conseguirá la confianza del chico, llegando así a desenmascarar una realidad que sorprenderá a todos, y que cambiará el rumbo de su vida para siempre.



Los debutantes Nicolás Treise y Guadalupe Alonso realizan unas interpretaciones de lo más creíbles, y las llenan de matices en un sinfín de momentos en que sus gestos y miradas enriquecen enormemente el guión. Les acompañan en el reparto el también argentino Gabo Correa y la extraordinaria actriz uruguaya Mirella Pascual, que muchos recordarán por su sobresaliente papel en la película ‘Whisky’.

‘El último verano de la boyita’ es una pieza llena de sensibilidad y delicadeza, de esas que gusta mirar y que a medida que avanza se hace sentir. A través de la inocencia de sus personajes y la sencillez de cuanto les rodea, al espectador le llegarán los sentimientos más intensos y las emociones más sentidas.

 
Quizás sea cierto, como ocurre en esta maravillosa película, que el verano es época de descubrir, de experimentar y de vivir, y si se tiene la suerte de hacerlo en la campiña argentina la experiencia es aún mayor.