dijous, 9 de febrer del 2012

Los descendientes (2011)


Hay momentos en la vida en que parece cumplirse aquel dicho que reza ‘a perro flaco todo pulgas’ o ‘no hay dos sin tres’, y algo parecido es lo que se sucede en la vida de Matt King el día que su mujer sufre un grave accidente.


La nueva película de Alexander Payne, tras su gran éxito ‘Entre copas’ (2004), es la adaptación de la novela homónima de Kaui Hart Hemmings publicada el 2007. La escritora ambientó la historia en las islas donde nació y creció, por lo que el reflejo de la sociedad y del día a día en Hawai son seguramente lo más cercanos a la pura realidad.

Matt King, un hombre mas dedicado al trabajo que a la familia, recibe el golpe más duro de su vida el día en que su mujer queda en coma después de un fuerte accidente deportivo. Pero como los males nunca vienen solos, al reunirse con su hija adolescente ésta le desvelará una realidad que cambiará por completo lo que vendrán a ser los últimos días junto a su esposa. Y si todo esto no era ya suficiente, una disputa familiar, con unas tierras heredadas de por medio, le convertirán en el centro de todas las presiones de uno y otro bando.



El que puede suponer el papel que le de al popular George Clooney su segundo Oscar, el primero lo logró por su trabajo en ‘Syriana’ (2005), ya le ha puesto en sus manos el Globo de Oro como mejor actor dramático. Clooney, que desde el año 2002 compagina la interpretación con su faceta como director, lleva todo el peso de la película y realiza una interpretación excelente, pasando de manera igualmente acertada de la comedia al  drama. Junto al protagonista, destaca la joven Shailene Woodley, una actriz asidua a series televisivas, que interpretando a la adolescente hija rebelde de Clooney ha presentado sus credenciales para un futuro muy prometedor.

Junto a ellos, los veteranos Beau Bridges y Robert Forster, con la jovencísima Amara Millar como hija menor y Nick Krauser que se encarga del personaje más peculiar y divertido de la historia. Sus buenos trabajos, sumados a la cuidada fotografía y una banda sonora muy regional, hacen de ‘Los descendientes’ una obra de gran belleza, perfectamente dirigida, y que entretiene y emociona desde el primer momento.

 
Además de todo esto y mediante su estupenda adaptación, Alexander Payne pone ante nosotros una serie de conflictos familiares que no dejan indiferentes, y lo hace con maestría y desde la sencillez,  dejando una película que consigue subir un escalón más al ya buen nivel de su filmografía. Como regalo final y auténtico broche de oro, una escena que tiene todos los números para convertirse en un clásico del cine moderno, que nadie debe perderse y que conseguirá que acabemos mostrando la más sincera de nuestras sonrisas.


Web oficial (España): http://www.losdescendientes.es/#


diumenge, 11 de desembre del 2011

Un dios salvaje (2011)


A menudo se dice que la mejor solución a un conflicto debe hallarse mediante la conversación, a través de acuerdos, asumiendo culpas y entregando razones, pero ello no significa que el camino sea fácil o corto, y en ocasiones puede estar repleto de impedimentos e inconvenientes.


Roman Polanski, el premiado director polaco de obras como ‘La semilla del diablo’ (1968), ‘Chinatown’ (1974) o ‘El pianista’ (2002), adapta en esta película la obra teatral que la francesa Yasmine Reza estrenó en la capital gala en 2008. En ella, encierra en un piso neoyorquino a dos grandes actores y actrices, para mostrar la rueda evolutiva de una discusión en que los juicios que se dan entre los personajes y sus ocultas realidades resultan claves para el devenir de la historia.

Dos niños de unos once años han tenido una pelea, y uno de ellos ha sufrido serios daños al ser golpeado por el otro. Los padres del niño agredido han invitado a su casa a los padres  del otro chico para mediar en el conflicto y así poder hablar y encontrar alguna solución. Lo que al principio de la historia parece un problema resuelto, empieza  a enredarse y va sacando a la luz las miserias que encierran los personajes, así como sus verdaderos caracteres y opiniones, lo que va creando diferentes alianzas entre ellos, llegando a ser incluso en ocasiones de lo más inesperadas.



Uno de los grandes aciertos del film es el más que excelente repertorio. Seguramente, el hecho de trabajar con artistas de este nivel supone un riesgo mínimo para el acabado del producto, pero en la mente de todos y todas están las fallidas interpretaciones de actores y actrices de reconocida trayectoria, por lo que se le debe atribuir el mérito que merece al buen resultado final de ‘Un dios salvaje’. En esta ocasión, Polanski, que grabó la película en tiempo real, consigue de los intérpretes la intensidad necesaria en cada minuto del corto metraje, la duración de la pieza es de 79 minutos, para dar toda la credibilidad a los diferentes estados de ánimo por los que pasa cada personaje.

Las oscarizadas Jodie Foster y Kate Winslet interpretan a ambas madres, dos mujeres de exquisita educación que procuran llegar a un buen fin de la manera más racional posible, intentando entender todas las partes pero sin llegar a olvidar que están allí cada una por su hijo. Christoph Waltz, también poseedor de un Oscar por su papel en ‘Malditos Bastardos’ (2009), y John C. Reilly son los padres. Sus iniciales diferencias, que llegan a ser motivo de enfrentamiento, desaparecen para crear una cómica pareja, en un conflicto de género en que los protagonistas casi olvidan que motivo les llevó a citarse.

El corto metraje de la cinta y el hecho de estar rodada en su totalidad en un único ambiente, favorecen el acercamiento del espectador a los diferentes clímax e intensidades por los que los personajes se mueven, llegando a cierta identificación con alguno de ellos.


‘Un dios salvaje’ empapa de juicios al espectador, juicios que van cambiando al mismo tiempo que se nos muestra un poco más de cada personaje, dejando claro que en ocasiones el conocer a nuestro ‘enemigo’ nos acerca más de lo que nos aleja. Una fantástica película, presentada como drama en su primera mitad, que mediante una progresiva metamorfosis llega a situarse cerca de las deliciosas comedias protagonizadas por  los mismísimos Walter Matthau y Jack Lemmon.




diumenge, 2 d’octubre del 2011

Somewhere (2010)


Ya lo dijo Norma Jean cuando afirmo que uno podia sentirse muy solo en la fiesta mas poblada del planeta, y algo asi es lo que siente Johnny Marco, el protagonista de la nueva película de la oscarizada Sofia Coppola.



Stephen Dorff, que muchos recordarán  por su papel en ‘Enemigos publicos’ (2009), interpreta a Johnny Marco, una estrella hollywoodiense que vive en el legendario hotel Chateau Marmont y que no repara en gastos para fiestas y mujeres, siempre al volante de su flamante Ferrari. Su acelerada pero vacía vida da un giro de 180 grados el día que Cleo, su hija de 11 años, fruto de una acabada relación, se instala a su lado durante una temporada. Los momentos que vivirán juntos harán que Johnny empiece a sentir las carencias que inundan sus días y pase a peguntarse hacia donde quiere que vaya su vida.

Como ya hiciera en ‘Lost in translation’ (2003), Sofia Coppola se adentra en la vida de un actor estrella para mostrar el lado mas amargo de la fama. La hija de Francis Ford Coppola conoce de primera mano lo que es crecer al lado de una súper estrella y lo que suponen los viajes y las ceremonias para una niña, y para mostrarlo en  ‘Somwhere’ ha elegido a Elle Fanning. Esta actriz de tan solo 13 años, pero que cuenta ya con una larga trayectoria a sus espaldas, demuestra tener todo lo necesario para labrarse una carrera de éxito al mas puro estilo Kirsten Dunst, que en ‘Las vírgenes suicidas’ (1999) ya supo aprovechar la oportunidad que le ofreció Coppola. 



Acompañando a los actores principales, cabe destacar a las actrices Michelle Monaghan y Laura Chianti, y a los actores Chris Pontius y Benicio del Toro, este ultimo con un sorprendentemente reducido papel.

Una vez mas, tal y como ha sucedido en cada uno de sus trabajos anteriores, Sofia Coppola sigue dando tanta importancia al aspecto visual y musical como a la propia historia, hecho por el que algunos le acusarán de parecer mas una directora de video-clips que de largometrajes, pero al mismo tiempo lo que resulta indudable es que sus películas están dotadas de gran belleza y que consigue alargar escenas de poco contenido sin arrancar del publico el mas mínimo bostezo. Además, y mostrando de nuevo su admiración por el indie electronico francés, vuelve a regalar a los seguidores de sus bandas sonoras un gran repertorio de canciones con el grupo ‘The Phoenix’ como mayor exponente.


‘Somewhere’ le ha valido a la directora para hacerse con el León de Oro del Festival de Venecia, y aunque parece que puede satisfacer a los mayores fans de su filmografia y a los amantes del cine mas intimista, quizás al publico mayoritario no acabe de convencerle esta historia sobre la fama y su soledad tan carente de acción. En cualquier caso, todo proyecto de la directora norte americana es un buen motivo para acercarse a la sala de cine y no salir de ella con indiferencia.